La Paradoja de Nuestro Tiempo

por Seth Larrabee el 27 de noviembre 2009

La paradoja de nuestro tiempo en la historia es que tenemos edificios más altos pero temperamentos más cortos, la ampliación de autopistas, pero más estrechos puntos de vista. Gastamos más pero tenemos menos; compramos más pero disfrutamos menos.

Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas; más comodidades pero menos tiempo, tenemos más títulos pero menos sentido común, más conocimiento pero menos juicio; más expertos pero más problemas, más medicina, pero menos bienestar.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, gastamos imprudentemente, reímos muy poco, manejamos muy rápido, demasiado enojada, te acuestes muy tarde, nos levantamos muy cansados, leemos muy poco, vemos demasiada TV, y rezamos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores. Hablamos mucho, amamos muy poco y odiamos con demasiada frecuencia. Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no una vida, hemos agregado años a la vida, no vida a los años.

Hemos estado todo el camino a la luna y de regreso, pero tenemos problemas para cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Hemos conquistado el espacio exterior, pero el espacio no interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no cosas mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma. Hemos conquistado el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos más, pero aprendemos menos. Planificamos más, pero logramos menos. Hemos aprendido a correr, pero no a esperar. Construimos más computadoras para tener más información, para producir más copias que nunca, pero nos comunicamos cada vez menos.

Estos son los tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, hombres grandes y carácter pequeño, ganancias empinadas y relaciones superficiales. Estos son los días de dos ingresos pero más divorcios, casas más elegantes pero hogares rotos.

Estos son días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidad desechable, las aventuras de una noche, cuerpos con sobrepeso, y píldoras que hacen todo, desde la alegría a la tranquilidad, para matar.

Es un momento en que hay mucho en la vidriera y nada en el almacén. Un momento en que la tecnología puede llevar esta carta a usted, y un tiempo cuando usted puede elegir de compartir este conocimiento, o para golpear simplemente borrar.

Recuerde, pasar algún tiempo con sus seres queridos, porque no van a estar ahí para siempre.

Recuerde, decir una palabra amable a alguien que te admira con asombro, porque esa personita crecerá pronto y salir de su lado.

Recuerde que para dar un caluroso abrazo a la una al lado de ustedes, porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón y no cuesta un centavo.

Recuerde que para decir "Te amo" a su pareja y sus seres queridos, pero sobre todo significa. Un beso y un abrazo enmendamos herido cuando se trata de muy adentro de ti.

Recuerde que debe mantener las manos y acariciar el momento para que algún día esa persona no estará allí. Dar tiempo para amar, tiempo para hablar, dar tiempo a compartir los pensamientos preciosos en su mente. A todos mis amigos en mi vida, gracias por estar ahí!

No dude en compartir esto con un amigo, o dos o más.

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